Cita:
Originalmente publicado por Choquero
Que son ganas de complicarse la vida, en la Ría del Piedras, un colega sacó del agua a una señora casi a punto de entregar la cuchara que cuando volvió en si declaró haber sido arrojada del barco por su marido.
Este se ahorró el curso de submarinismo, el viaje a las antípodas y las molestias de la inmersión.
 
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No tendrás el número de móvil del marido ese por un casual