Re: El "TIN TIN" pasando por el Canal de Panamá
Hola. Os enviamos el mensaje que hemos realizado para amigos y familiades. Gracias vuestro apoyo y seguimiento.
Hola. ¡Ya estamos en el otro lado!...¡un gran horizonte en nuestra proa!. El paso del Canal de Panamá ha trancurrido en la más obsoluta normalidad, con las tensiones/ansiedades y emociones que son normales en estas circunstancias. La programación de horarios que os enviamos sobre el paso del Canal se cumplió, aunque un poco adelantados.
A las 18.00 del sábado (a las 01.00 hora oficial en España) llegó el primer práctico a bordo, se llamaba Julio y se mostró encantado de estar en territorio inglés pero con propietarios españoles. Inmediatamente levantamos los 70 metros de fondeo y nos acoplamos al canal que desemboca en las esclusas de Gatun. Con las balizas rojas a estribor y las verdes a babor (recordar que toda América es la región B) nos fuimos acoplando a la estela de dejaba un gran mercante que sería nuestro compañero de proa en la subida al Lagó Gatun. Al mismo tiempo el catamán Ubatuba y el monocasco Matajusi (ambos con tripulación brasileña) acompasaban su rumbo y velocidad con nosotros. El Ubatuba iria en el centro de la formación por lo que se adelantó con el fin de facilitarlos a los monocascos la maniobra de abarloarlos a sus costados.
Cerca de las esclusas realizamos la maniobra de abarloarnos, maniobra que ralizamos a una velocidad sostenida de 3 nudos. Dos springs y dos través muy bien tensados unieron cada monocasco al catamarán. Los 3 prácticos (uno por barco) asistieron a la maniobra a la vez que comunicaban con Tránsito para adecuar nuestra velocidad en la entrada de la primera compuerta. La tensión iba en aumento, la cercanía de los imponentes muros de cemento y la maniobra que controlaba principalmente el catamarán (aunque desde los monocascos asistíamos metiendo avante o atras para mantener paralelo el conjunto dentro de la esclusa) nos mantuvo en máxima alerta.
Y por fin superamos las compuertas que se cerrarían pocos minutos despues tras nosotros y en ese momento había que detener el conjunto mientras en tierra cuatro amarradores nos enviaban guias para que les pasáramos los cabos de amarre. A la orden del páctico que iba en el Ubatuba (quien cogió el mando del conjunto) los 3 barcos invertimos la marcha y por fin los barcos se detuvieron. Se tensaron las amarras, se procuró el mayor paralelismos de los barcos respecto a los muros...y....inmediatamente....se empezaron a cerrar las compuertas a nuestras espaldas. Desde Colón hacia el lago de Gatun hay que elevarse aproximadamente 40 metros, divididos en tres esclusas llamadas de Gatún, por lo que estábamos en el fondo de la esclusa, es decir, al nivel del Océano Atlántico.
A nuestra poa estaba el mercante, de 157 metros de eslora....Cuando la compuerta cerró, empezamos a escuchar un ruido que hacía eco dentro de la esclusa y inmediatamente las calmas aguas hasta ese momento se convirtieron en un conjunto de remolinos que indicaban la inyección de agua dulce del lago bajo nuestras quillas. El ruido iba en aumento y los remolinos intentaban descentrar la posición de los barcos...momentos de mucha tensión para cabos y tripulaciones... A una velocidad increible el nivel del agua empezó a subir mientas que desde el Matjusi y el Tin Tin se iba recuperando los cabos de amarre. Para que os hagais una idea: en 15 minutos introducen 27 millones de galones de agua dulce dentro de la esclusa (1 galón = 3,75 litros)...
En todo momento se mantuvo el control de la situación y una vez elevados en la esclusa, abrieron las compuertas que comunica ésta con la segunda....y después a la tercera....Durante todo el procedimiento, se hizo de noche y cuando salimos de la tercer esclusa, o sea, al Lago de Gatún, era noche cerrada con una tormenta cercana que iluminaba el lago con abundantes rayos. Los tres barcos nos soltamos y navegamos un par de millas antes de llegar a un par gigantescas balizas donde nos amarramos para pasar la noche....aprovechamos para poner en servicio el generador, todos los servicios, los aparatos de aire acondicionado, etc, con el fin de recircular por sus sistemas el agua dulce sobre la que flotábamos. Nuestras líneas de flotación habían descendido...
Al día siguiente, a las 06.00 horas llegó la embarcación que transportaba a los tres nuevos prácticos. Inmediatamente nos pusimos en marcha, debíamos recorrer 28 millas para llegar a la esclusa de Pedro Miguel hacia las 11.30 horas. Durante todo el trayecto el Tin Tin mantuvo 2200 RPM, que equivalen a 30 Hp de los 100 Hp disponibles y que nos posibilitó desarrollar una velocidad de 7 nudos con un consumo de 5,3 litros/hora. A medida que nos acercábamos a Pedro Miguel fuimos disminuyéndo el régimen para adaptarnos al horario. Cuando el Ubatuba y el Matajusi llegaron, volvimos a realizar la manibra de abarloarnos, situación ésta que se mantendría hasta el Pacífico. La diferencia de la esclusa de Pedro Miguel y las dos de Miraflores con las de Gatún, es que esta vez bajaríamos hacia el océano, por lo que una vez en el interior de las enclusas deberíamos ir soltando cabos a medida que el agua iba descendiendo.
Y por fin se abrió la segunda esclusa de Miraflores, la última. El agua que hasta ese momento era dulce, del lago, se mezcló con la salada del Pacífico...las grandes compuertas de hierro se fueron abriendo mas y mas...¡ahí estaba!...el Océano Pacífico. No nos dijimos nada, los capitanes de los tres barcos, nos miramos..una sonrisa...el resto de la tripulación estaba en cubierta atendiendo a las amarraras...pero a todos nos embargó una emoción dificil de explicar...
Desde aquí nuestra más sincero agradecimiento a los amigos que nos acompañaron a bordo y nos ayudaron con las maniobras: Federica (francesa), Alberto (italiano), Mauricio (brasileño) Julio (primer práctico) Franklyn (segundo práctico).
Ahora, con el Tin Tin fondeado en Balboa, arranchado de toda maniobra, relajado, en otro Océano...con otro horizonte, y nosotros de nuevo los dos solos, felices, estructurando las nuevas y próximas singladuras, os agradecemos todos los mensajes de apoyo que recibimos y vuestro seguimiento a traves del Canal de Panamá.
Un fuerte abrazo.
Isabel y Guillermo
TIN TIN
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