Antes de nada

para todos incluido el tabernero.
Cuando empecé a interesarme por el mundo de la náutica, recuerdo que en las visitas a los puertos para ver embarcaciones los trapos no existían para mi, es como si fuesen invisibles, sólo aparecían ante mis ojos, tractorcillos, tractores y tractorazos que gozada, que sueño.
El cambio de visión se produjo cuando hice las prácticas del PER, en un Puma de unos 10 m de eslora. Curiosamente solo iba a hacer las de motor, pero el patrón muy inteligente él, en la tercera práctica nos propuso navegar un ratito a trapo...(¿¿¿¿¿?????). Cambio radical, en ese momento comprendí porqué estan difícil encontrar en tierra la paz, la tranquilidad y el relax... simplemente no es posible por que estos atributos no pertenencen a la tierra si no al mar.
Desde ese día, mis visión se alimenta de trapos y más trapos y mi cuerpo y mi alma disfrutan de alegría porqué saben donde encontrar el sosiego

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