Os iba a contar cómo llevo yo la rabiza. Es semejante a lo que dice Nador, pero un tubo más ancho, de unos 10 cm de diámetro y unos 20 de largo. Como variante, una botella de plástico de 1,5 litros va bien. Previamente quitamos el fondo (iba a decir el culo...

)
Primero enrrollo la rabiza sobre un mandril, digamos una botella estrecha, de modo que quede al final un cilindro que entre en el tubo. Se mete dentro y se saca la botella dejando la rabiza dentro del tubo o la botella de gaseosa.
El chicote que queda por la parte exterior del rollo se ata al balcón, y el que estaba en el interior, que ahora está libre, se une al aro. Si se usa la versión gaseosa, se saca por la boca de la botella. Si es la otra, se puede y debe hacer unas tapas con agujeros para la salida de la rabiza.
De este modo el cabo se va desenrrollando sin traba alguna a toda velocidad por el interior de la bobina, sin que el tubo tenga que girar, por lo que puede ir fijo. O sea, como un carrete de pescar, pero en "negativo"
Ahora, lo que yo uno al extremo de la rabiza no es el aro, sino la luz. El aro va al otro extremo, que a su vez se asegura al barco con un nudo rápido de deshacer. Lo que lanzo en caso de problema es la luz (más alcance, pero cuidado de no darle al náufrago, que bastantes problemas tiene ya), y mientras vuela, decido si suelto o no el aro.
Las pruebas que he hecho han ido siempre bien.
Se me olvidaba: la luz va metida en el hueco de la bobina, protegida por el tubo y sujetando la bobina y la driza.