Maribel me ha enviado unas fotos que he de poner cuando la tecnologìa se aliñe con el sol y Mercurio, pronto llegarà ese momento
Por ahora compartirè algunos consejos pràcticos y anècdotas del viaje hacia el Sur del mundo.
Queridos los dos:Ya un poquito más acomodados en ésta tranquila y hermosa bahía,vamos teniendo tiempo para escribir..........ahora parece que la cosa se normaliza y vamos recibiendo a Chile con regularidad,siempre que respetemos el horario de propagación.Te cuento,que las telas del salón las compre en un taller de tapicería que hay en Gandía,en una calle frente a las Escuelas Pias.Se llamaba Mary Carmen o algo así y siento no recordar más,pero tenían casi los mismos precios que en Leroy Merlin y las del camarote de proa,que aun no he hecho,por falta de tiempo,las compramos en Ikea,que tiene muy buenos precios y telas muy alegres.
Respecto a lo que contabas del trabajo de barnizar y lo poco que dura,ya tenemos el suficiente desencanto como para haber quitado el barniz de cualquier lugar en el exterior.Una buena madera,bien lijada y con AUTENTICO aceite de teka,no tiene nada que envidiar al mejor barniz;cuestión de rentabilizar esfuerzos.Tambien te digo que barnizar el latón,por muy protegido que esté del agua de mar,es una locura,ya que sólo con el ambiente salino ya penetra la humedad y lo acaba poniendo con gotas verdes por debajo del barniz,que luego te costará ímprobos esfuerzos levantar y volver a pulir.Fíjate lo bonitas que resultan las esculturas de bronce y ninguna brilla.Con esto no quiero decir que a mi no me guste verlo todo doradito,siempre y cuando no tenga que ser yó la que frote.
Con esa llegada nocturna que hicísteis,y al parecer sin muchos medios,ya te puedes imaginar lo que se siente al llegar a lugares desconocidos.Nosotros ya estamos acostumbrados,pero no por eso deja de inquietarte el asunto.Tambien a Angra llegamos de noche,por suerte que nos quedamos en una de las primeras bahías,pero ¡hay que ver lo que confunde la noche!.Y ahora estamos en la bahía frente al pueblo de Angra.
Aquí,¡que pequeño es el mundo!,hemos encontrado a un amigo argentino,que tambien dió la vuelta al mundo y que nosotros conocimos cuando estaba con su familia en El Caribe.Hace 10 años que llegó,via Sudáfrica,y se quedó cautivo de estas islas.Nos ha dejado una boya y cuando venimos nos agarramos a ella.
El fue el que nos dió la referencia para encontrar los mejillones gigantes,que a pesar del trabajo que dá cogerlos(lo hace Julio) y limpiarlos(tambien lo hace Julio),hay que ver lo buenos que están,(éso de guisarlos lo hago yó).
Quizás el jueves vayamos con él a pescar,ya que es un esperto en autoabastecerse.A escrito un libro en el que le dá caña a todo lo que se mueve y es que es muy tremendo.
El Vayu tambien está adaptando su dieta a lo que hay y miraba los mejillones pero no se animaba,así es que lo pillé,le abrí la boca y le metí uno.Mano de santo,porque le gustaron tanto que se comió más de 20 y como la carne es barata se está poniendo gordito.
......................y como los masajes en Tailandia,"un final feliz".Ya os mandaremos algunas fotos más adelante.Abrazos para los dos. Julio y Maribel