Re: ¿Y por que no unas ronditas de verdad?
La verdad es que me estaba resistiendo pero, ante tanto rechazo hacia el verdel, no me queda más remedio que ir como observador neutral. No vaya a ser que se produzca un duelo violento entre las cazuelitas de iskandarilla y las sociedades gastronómicas mundakesa y guetaiarra.
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