Re: Que sencillez... que envidia
Cofrades Fextivo y Bandit.
Creo que todos sentimos envidia sana por las peripecias, aventuras y lugares hermosos que visitó en bueno de Bernard, así como su arrojo y valentía, y por supuesto, por disfrutar de esa libertad que se nos dibuja a todos como una quimera en el momento presente.
Sin embargo comparto con vosotros ciertas apreciaciones sobre el ilustre navegante. Creo que a nadie se le escapa que fue un egoista de tomo y lomo. En la película sobre la Golden Globe Race la que era su mujer en el año 1968, cuando protagonizó el largo viaje, se refiere a él con una mezcla de cariño y rabia de lo más elocuente.
Quizá nos quedamos con la cara amable del aventurero, jipi, poeta, fílósofo y navegante, pero hay que reconocer que una cosa no quita la otra.
¿Qué dirían de él (o ella), en el caso de que Moitessier hubiera nacido mujer y hubiera abandonado a su marido y a su hijo pequeño en tierra?
Lo mismo ocurre con el otro ilustre del hilo, Tabarly. De él se han cantado sus proezas y se le ha encumbrado todo lo que se merece, y un poco más. (Me gustaría saber si de haber nacido al sur de los Pirineos se le conocería y jalearía tanto) Sin embargo, parece ser que tenía un carácter terrible a bordo, y que nunca fue candidato al premio naranja, por decirlo suavemente. Sus frases lapidarias sobre llevar arnés a bordo, y qué hacer con el "hombre al agua" en plena competición, por ejemplo, son de sobra conocidas.
A pesar de lo anterior, siempre le agradeceré a Moitessier las horas de felicidad y entretenimiento que me proporcionaron sus libros.
Mis respetos.
Editado por Capitán Barceló en 25-05-2009 a las 13:16.
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