

para todos.
por eso todos mis esfuerzos, tanto en la preparación de mi barquito, como en la mía propia, están encaminados a la navegación en solitario.
una vez que el filibustero y yo estemos a gusto navegando juntos y sólos, nos podremos permitir embarcar a quien esté disponible y nos plazca, o a nadie. no soy un ermitaño, pero detesto depender de los demás para lo que es importante para mí.