¡¡Eso es un amigo!!
Lo que necesitas es
- un voluntario dispuesto a tóo (ya lo tienes
),
- estudiar en seco dónde vas a poner los ánodos y los sistemas de sujeción (por supuesto, habrá que olvidarse de hacer agujeros dentro del agua, por lo menos no con el taladro eléctrico
),
- y las herramientas que vaya a usar (llaves allen, fijas, de tubo...) que no sean tus preferidas.
Aunque parezca que no les ha pasado nada, seguramente las herramientas acusarán mucho el paseo subacuático y se picarán pronto.
Dejarlas en remojo en agua dulce y luego darles aceite y limpiar, quizás las salven...
Eso supone que tengas muy claro que los ánodos que vas a poner sean clavaditos a los anteriores, incluidos agujeros si los llevaban.
En caso de duda, yo lo levantaría de nuevo.
Lo único que no te tienes que ni plantear, por supuesto, es dejarlos sin ánodos.
Un saludo
