Re: Travesías en vela ligera (dinghy cruising)
Cita:
Originalmente publicado por Pipón
Cierto que hay muchas luces y muchas piedras, de estas últimas tantas como fantasmas que presumen de conocerlas todas  , en mi familia unos cuantos.
Tambien es cierto que echando un vistazo a la carta y con un poco de sentido común es fácil evitar las piedras desde un vela ligera.
Hace muchos años un primo mío y yo nos dedicabamos a recorrer el "Mar de Indochina" a bordo de un vaurien acrucerado, con su rezón y cabo de fondeo. Nos dedicabamos a conocer playas, aldeas, chiringuitos y por supuesto, chicas.
Recuerdo que echabamos en una bolsa del El Corte Inglés un par jerseis, un par de chubasqueros, algún bocata de queso San Simón y una botella de agua. Ni imaginabamos que existian trajes de agua, era todo muy primitivo y enxebre. Era todo muy auténtico.
Nos gustaba mucho ir a la isla del Areoso, en aquellos años era un paraiso donde solo fondeaban algunos veleros ingleses y franceses a los que les pedíamos subir a bordo para conocer lo que era un yate de vela de verdad.
El barco en aquel entonces lo dejabamos varado en la playa ó en la rampa del puerto, no habia que pedir permiso a nadie ni nadie atentaba contra el barco.
Tengo muy buenos recuerdos de aquella época, y aunque nuestras aventuras no son comparables a la tuya, para nosotros eran cosas importantes. Siempre navegabamos de día y nunca más allá de la línea que une el Grove con Ribeira.
Espero que de tu aventura nos cuentes algunos capítulos más. Vayan unos ribeiros (este año vuelve a estar de moda).
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Buena idea cambiar de post Pipón y así poder leer las experiencias de otros cofrades, enhorabuena y gracias. Sigamos entonces con detalles del famoso viaje.
Pues yo en la preparación de pertrechos para hacer el viaje hacia el mar de Indochina te aseguro que no me fiaba de las bolsas del corte ingles y conseguí unos bidones con brida herméticos de unos cincuenta litros que hacían de armarios personales (ropa, móviles, cámaras de fotos, sacos de dormir, cosas que no se pueden mojar, vamos, una mochila hermética en resumidas cuentas) de cada uno de los dos tripulantes, no les entraba agua, flotaban, valían de asientos a bordo y a la hora de comer poniéndolos en paralelo y colocando la orza sobre ellos tienes una mesa de la cual no das crédito y facilita mucho la tarea de hacer la comida y no pelearte con las arenas por ejemplo.
Aparte de todos los elementos obligatorios (chalecos, espejo, bocina, etc) llevábamos a bordo: kit de, resina, unas tiras de fibra, lija, vamos lo necesario para reparar el encuentro con una roca o vía de agua y poder solucionar. Uno de los objetivos era no tener que pedir auxilio a todos los que nos seguían desde la lejanía (familia y amigos) con cierta preocupación (y no sin razones, jejejej)
Otro kit de tonillería (pasantes y de madera) con arandelas y herramientas para también solucionar cualquier problema que surja, timón, botavara, chumaceras etc (y así aconteció, todo necesitó de ciertos reajustes, refuerzos y vigilancia a lo largo de este inolvidable mes).
Otro kit era el de navegación claro, compás y fue tranquilizador ir a comprar la carta del mar de Indochina (que seria de nosotros sin ella, hubiéramos redondeado todas las rocas del fondo a golpes). Añadimos un candil para poder disfrutar navegando en las calurosas noches de agosto y así ser vistos.
Pipón, te juro una cosa, yo no me subiría nunca a ese barco sin los tres remos, tu sabes que este viaje sin remos te deja sin opciones para alejarte de las rocas que aparecen de repente ante ti. Lo digo por el relato de un cofrade que comentaba que solo iban con el trapo, además cuando no hay viento los remos sirven de entretenimiento, facilitan las maniobras, ayudan a entrar en las playas (cuando hay ola jodona sobre todo), valen para improvisar un tejadillo con las velas, por si llueve y poder cocinar, por ejemplo.
Otro kit el de fondeo, fundamental. Cabo suficiente como para hacer un “vira-vira” y así no tener que mojar el culo jejeje.
Otro kit el de cocina, que hambre provocan estos viajes¡¡¡¡¡¡¡ el hambre es uno de los peores enemigos a bordo. Que mala leche te sale cuando tienes hambre y no puedes comer nada debido a las circunstancias de la navegación.
Otro kit importante fue el de los achicadores: el caldero generoso que hacia a la vez de fresquera de los licores que libábamos a bordo, la generosa esponja que absorbía la ultima gota de agua que había a bordo y muy útil para hacer limpieza y retirar las molestas arenas. La esponja iba metida en un bote con asa de esos del detergente de lavadora con un corte ergonómico que lo hacia muy eficaz recogiendo agua, guardando la esponja o de bacinilla si no se podía dejar de hacer banda para mear.
Y por ultimo el kit de buceo claro, con sus plomos, fusil taitiano, traje, aletas, junto con las liñas y curricanes.
Ah, me olvidaba del kit botiquín, también. Uno de los peores enemigos el Sol, aun todo tapado te quemabas los empeines por ejemplo.
Bueno pues todos estos kits bien ordenaditos en sus taper weres, lo pesado abajo, lo que crees que no vas a necesitar metido en el sitio mas recóndito, lo que se puede caer o molestar trincado. Otra era saber donde estaba cada cosa para no dudar en caso de que hiciera falta y no tener que desordenar todo.
Me olvidaba, kit de aguja, hilo y cinta para velas por si rugía una rotura y cable de acero con prisioneros por lo que pudiera acontecer con el palo.
Bueno, pues todo esto bien arranchadito en el cuatro metros hacia que yo fuera un poco mas tranquilo en esta aventura.
Pimpón te seguiré relatando partes de este viaje, el avituallamiento creo que ha quedado explicado y por hoy ya esta bien.
Unos carajillos que ya es de noche, saludos.
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