Yo empezaría la casa al revés, es decir, primero posibilidades reales de amarre y luego todo lo demás.El gran problema del desarrollo de la naútica en España es que no hay amarres,digámoslo alto y claro.
Para la segunda mano hay dos requisitos necesarios,saber o acompañarte de alguién que sepa y no hacerle ascos al "briciobarco",salvo que sea casi nuevo.
Buena decisión
