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Originalmente publicado por ambdoswebs
Como buen marido, a mi, no me gustaría vivir con una mujer, que tuviera sus pensamientos a miles de kilómetros de mi almohada, y que yo fuera la causa de reprimir sus sueños. Que carai, que vuele o que navegue, si así persigue su felicidad. Porque desgraciar la vida de alguien que quieres, por que solo se piensa, en que hay que hacer lo correcto? Y lo correcto, no es siempre lo que juzga el juez.
Los hijos, son moneda de cambio, es decir la escusa perfecta.
Si yo decido que quiero ir a navegar estos mundos de Dios, la familia tiene en su mano, a trabes de la esposa, el poder de decisión en nombre de los hijos (porque así lo manda la ley) ha decidir lo que es mejor para los hijos; si vivir en un barco o estar perfectamente acoplado a la sociedad.
Si la esposa se apunta al viaje, fantástico. Es el mejor regalo que le puedes hacer a tu hijo. Tendrá otra perspectiva de la vida. Para la que hay en el presente, no hay que preocuparse, no vivimos siempre, solo estamos de paso.
Si la esposa decide que no, estas jodido. Porque automáticamente, ya no pintas nada, el juez te sustituye, por no seguir las reglas del buen comportamiento social. “Vamos que te incapacita” lo que tu pienses, ya no importa, pues según el eres un insensato.
Bernard Motisier ¿era un insensato? No estoy muy seguro de ello.
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Lamento seguir con la vertiente "filosófico-social" del post (

************) pero la cuestión es que la esposa de Moitessier NAVEGÓ con él en el famoso viaje del cabo de Hornos... la proeza la hicieron juntos... no estamos hablando de una "almiranta" que ve con malos ojos los caprichos náuticos de su marido!!!
sin embargo, tras la famosa regata en solitario él dijo: sólo me siento libre en el mar y siguió camino................y ella se quedó en tierra con sus planes -de navegación y pareja- frustrados
desde luego cada quien con sus historias y si él quiso acabar con la suya, pues es lo que hay
pero dejó a Françoise en tierra cuando parece que ella quería estar con él en el mar... y lo fue a visitar en distintos lugares, y siguió navegando porque TAMBIÉN era su vida, en resumen, que todo es opinable y que menos mal que hay

frescas en la nevera
y desde luego es un gustazo ver el vídeo e imaginarse lo bonito que debe ser navegar sin demasiados cachibaches que te pueden dejar tirado en cualquier momento!!
un saludo desde el Alea... primo hermano del Simbad.............dos grandes barcos, sí señor!!!