Estimados cofrades, unas

a vuestra salud, antes de empezar (o mejor continuar).
Primero que nada, significar que cuando hablo, lo hago sobre lo que conozco. O sea, tanto de El Temido ll, como de El Temido lll (40 pies el primero y 48 el segundo). Por lo que no es estrapolable a esloras inferiores.
Otra ventaja que le veo a los catas, es su estabilidad de rumbo. Cuando vas en popa cerrada, el barco se mantine estable, sin apenas orzar al paso de la ola. Los dos cascos, con sus respectivos alerones (de más de tres metros de longitud y unos 60 centimetro de calado) ofrecen una fuerte resistencia a salirse "de sus railes". Ello hace que con vientos de 35 nk y el piloto automático, puedas ir navegando sin tener que preocuparte de gobernar, preparando la comida, tomando cerveza o comiendo en la mesa, comodamente sentado, sin que nada caiga al suelo.
Sobre la ceñida, si es con poco viento (menos de 10 nk), el barco se comporta de manera excelente. Hemos sacado velocidades de 5 nk, para vientos aparentes de 10 nk y perdiendo un ángulo, medido por GPS, de solo 100º. Y esto con un barco claramente de Crucero-Charter. A medida que el viento sube, la navegación ganando barlovento se hace más molesta. El paso de la ola, no tiene nada que ver con el de un monocasco y la mar puede llegar a golpear de forma violenta bajo el salón. Es más el incordio que la inseguridad, pero al principio te llamará la atención.
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Saludos.
