El pasado 16 de Mayo, quedamos en el aeropuerto de Palma, Manuel -armador del Crismi- y Ramón -además mi primo- han volado desde Vigo y un servidor desde Alicante. Un taxi nos espera para ir a Porto Cristo en donde nos espera el Crismi para llevarlo a Malta. La idea es preparar el barco y salir el domingo 17 a primera hora.
Después de comer y hacer la compra, miramos la metéo y vemos que tenemos viento para navegar, y que saliendo el domingo nos fallará el motor eólico, así que decidimos salir pitando, y sobre las seis de la tarde soltamos amarras. Dejamos atrás Porto Cristo:
Hablamos con Alberto,que están en Mahón y planean salir de madrugada con su Capitan Teach hacia Carloforte como nosotros. Quedamos en mantener el contacto.
Vamos a vela entre 7 y 8 nudos con viento de aleta de unos 15 a 20 nudos. El tiempo fantástico, así que no podemos pedir más:
Lo bueno duró poco. Observamos que el eje de la hélice (una Gori detres palas) gira a pesar de que el morse está puesto todo atrás,y encima tenemos una via de agua. Son muchas millas por delante para navegar con la posibilidad de quedarnos sin inversora y menos aún con la amenaza de una via de agua salada que no logramos ver de dónde viene. Decidimos volver cuando llevamos unas 20 millas recorridas. Volvemos a Porto Cristo y llegamos sobre las 21 horas:
La inversora no tenía aceite, nos echan una mano amablemente unos vecinos que además son los patrones de las golondrinas locales. Una vez repuesto, probamos a la mañana siguiente y todo parece funcionar.
La via de agua costó más encontrarla, era una fuga que salía por debajo del silencioso, e ibaa parar a la sentina central mientras que la del motor (más a proa) estaba completamente seca

. Por esto, escorados a babor a vela y con el motor en marcha entraba bastante y a motor parado y barco adrizado no entraba casi.Nos tuvo locos mirando todo el barco por dentro y por fuera

.
En fin, hasta el lunes en que lo reparamos, perdíamos un tiempo precioso, pero aprovechamos para hacer turismo y comer lo mejor posible.
Ojo al nombre del barco de los vecinos:
Finalmente, a media tarde del lunes 18 salimos para Cerdeña, ahora sin viento. El primer atardecer, ya sin ver tierra:
Justo antes de cenar, tenemos en primer atún a bordo. Tenemos ya comida de sobra por lo que quitamos el curri:
Al dia siguiente, comimos ventrescas al horno, bien regadas:
La madrugada del 20, sobre las cuatro llegamos a Carloforte. Amarramos y dormimos un rato.
En la marina vecina están Alberto y Lola y su Capitán Teach. también el Alkaid y van en conserva hacia Tunez. Nos alegra verlos de nuevo, que desde que me acompañó para llevar al Olaje desde Caleta de Vélez a Roquetas en Marzo no nos habíamos visto:
Esa mañana convertimos el salón del Crisme en improvisado quirófano para hacerle una chapucilla a Manuel y quitarle unos puntos que le dieron antes de salir:
Sobrevivió -para esollevávamos galeno a bordo- aunque tuvo algún efecto secundario:
... sigo