Erase una vez que caceando a bonitos se engancho uno (seguramente robado) , no veais como cantaba el carrete y nuestra sorpresa cuando vimos lo que era. Eramos incapaces de recuperar un metro de línea con un Shimano 80 de 2 velocidades y decidimos fijar la linea a la cornamusa. Gracias a Dios se soltó enseguida.
Destacar que el poco rato que estuvo enganchado siempre llevaba a cada lado 4 o 5 colegas saltando con el.
La conclusión fue que entre los delfines tambien hay alguno poco espabilado.
