Re: Travesia Nocturba
No hay placer mas grande que navegar por la noche con un viento que el barco vaya comodo pero haciendo millas, portando toda la superficie velica, las únicas luces que ves, las de los instrumentos y un leve resplandor rojo y verde en proa, la mar plana dejando tras de si el fotoplacton iluminado por la suave acaricia del casco, el viento moderadamente cálido, para no tener que llevar casi abrigo.
Si hay luna, fantastico, para ver el reflejo del agua, si no la hay casi mejor, me entretengo en localizar las constelaciones que conozco.
De repente escuchas por una banda un soplido húmedo de agua, ¡¡delfines!! que empiezan a jugar con el casco, casi rozándolo.
Para mí, cuando se dan esas condiciones, navegar así ¡¡no tiene precio!!
Son esas situaciones que te hacen amar la vela de verdad. Parece casi poesía, pero es tan real como la vida misma.
Un saludo.
Paco.
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