¡Una ronda para todos los cofrades!

He estado siguiendo este hilo y me ha sorprendido que prácticamente nadie ha mencionado la importancia de ver de noche.
Instrumentación aparte, creo que en la navegación nocturna es esencial aprender a ver, algo que no se enseña tanto ni tan bien como debiera.
Vaya aquí una pequeña aportación para los que pudieran estar interesados.
La capacidad de visión diurna la dan los conos, terminaciones del nervio óptico situadas en el centro de la retina, que perciben los colores y los objetos lejanos. La capacidad de visión nocturna la dan los bastones, situados en un anillo alrededor de los conos; los bastones no perciben los colores, ni objetos lejanos, ni detalles próximos, pero sí los objetos en movimiento y los situados en la periferia del campo de visión.
Debido a la distribución de los conos y los bastones, la técnica para ver por la noche es diferente de la que empleamos de día. De día clavamos la mirada en el objeto que queremos ver, porque así focalizamos el objeto sobre el centro de la retina, donde están los conos. Si de noche tratamos de fijar la vista en un objeto para verlo mejor, el objeto desaparece. Esto es así porque estamos forzando al ojo a verlo con los conos. Para que el objeto reaparezca, hay que verlo con los bastones, explorando lentamente el campo de visión en círculos alrededor del objeto en cuestión, o dando pasadas de reojo, siempre sin fijar la vista. Como ésta no es la forma en que normalmente vemos de día, hay que entrenarse para estar en condiciones de ver bien de noche. Por supuesto, sólo distinguiremos sombras más o menos oscuras, pero esto es todo lo que podemos ver con los bastones.
Otra cuestión importante es la referente a la adaptación a la oscuridad. El ojo sometido a luz intensa durante el día pierde hasta la mitad de su capacidad de visión nocturna. Así que, el día de la travesía, conviene llevar continuamente gafas de sol, mejor cuanto más oscuras.

Ya de noche, es importante mantener la capacidad de visión nocturna, evitando los deslumbramientos.

Un ojo deslumbrado puede tardar una hora en recuperarse. Conviene que las linternas, iluminación interior, iluminación de instrumentos, etc., sean de luz roja, que es antideslumbrante. Si la iluminación que tenemos no lleva filtro rojo, podemos hacernos uno con plástico transparente rojo, o incluso con celofán. También podemos emplear unas gafas especiales con cristales rojos. Si no hay más remedio que emplear una luz blanca, se puede recurrir a guiñar un ojo; al menos con ése mantendremos la capacidad de visión.
¡Buen viento, buena mar y buena vista a todos!
