
tantas obligaciones y todavía no hemos salido a navegar.
Es muy bueno y aunque con cierto humor refleja la mala vida que llevamos.
Somos unos cafres, ya que nos hemos buscado un ritmo de vida que nos hace ir siempre con la lengua fuera.
¡Hagamonos a la mar y dejemonos llevar por los caprichosos vientos!.