Hola. Una ronda a mi cargo.
Otra foto en honor a los pescadores de Puertochico.
Ahí va el de puertochico, erguido, seguro de si mismo, contento porque la mañana ha sido agradecida con la pesca. Seguramente algún trapero se acerco demasiado a su secreto fondeo y lanzó breves y contundentes avisos a los incautos moradores... pero al final, de regreso a puerto, la aventura será no contar lo acaecido y disimular la salida del pantalan con el preciado botin. Al dia sguiente, la historia se repite de nuevo. Va por ellos, autenticos moradores de la bahia santanderina.
Saludos
