La exigencia de botiquines exagerados y otras incongruencias a bordo no solo se dan en la náutica de recreo. Veamos un caso que conozco de cerca:
Unas patrulleras costeras pequeñas (<15 m), de 40 nudos de velocidad, clase T, dos tripulantes. Están obligadas a llevar un botiquín tipo B (algunos de los medicamentos requieren refrigeración, por lo que hay que montar una nevera solo para ellos), a pesar de no alejarse de la costa más del equivalente a una media hora de navegación a plena potencia, ni tener un catre donde tumbar a un herido (¡!). Ya veis....
Salud!