01 La puesta a punto.
Para aquellas personas queridas, que les gusta y anima seguir mis inquietudes, cofrades o no de La Taberna, pero todas queridas, me he animado, por fin, a abrir esta discusión en el Foro. Para ellos, mi esfuerzo y mis pensamientos en este navegar. Y tener un hilo de contacto.
Son casi las doce de la noche, y llego cansado a casa después de estar todo el día poniendo el barco “a son de mar”. Bueno, aproximándome a ello, porque todavía me queda bastante. Y eso, sin contar la intendencia y el aprovisionamiento.
Llego cansado, pero relajado el espíritu. Al final, voy a iniciar el proyecto. Me hago a la mar por una larga temporada. Primero el Mediterráneo. Sin prisas. Saboreando cada momento.
Han sido casi tres meses de trabajo arduo e insistente en tocar, modificar, adaptar, instalar, y, sobre todo, gastar. He gastado todas las reservas, pero me he llenado de ilusión.
Llevo algo más de dos años viviendo en el barco. Fue mi opción de vida. Un día cerré mi piso y me dije que valía la pena conocer qué era eso de vivir en el barco. Y estoy disfrutando de su espacio, sus recursos, la improvisación en cada momento, y tomar conciencia de mí mismo. De la vida. De lo poco que necesito y de lo mucho que me sobra.
Opté por dejar mi amarre en el Port Olimpic de Barcelona para “buscarme la vida” en otros puertos cercanos. En Sitges, para asistir al encuentro de LTP. En Vilanova para salir al varadero y poner a punto el motor y hélice. Y en el puerto de El Garraf para buscar la ayuda de los colegas de LTP, y la encontré, ¡vaya si la encontré!, y colocar los “caprichos”. Placas solares, AIS, Navtex, arco de radar, piloto automático, carpintería interior, electricidad, trinqueta, velas, jarcia de labor, y repaso, repaso, y repaso. De mi Bavaria. Telémaco.
Y ahora, “El Crucero de Rik” opta este año por enfrentarse a la solidaridad de
“La Flotilla de amistad entre Marruecos y España”. Y en eso estamos.
Los cofrades de El Garraf hemos quedado en celebrar una
cenita en la playa, con el motivo de que marcho. Me suena raro eso de que celebramos que “me voy”. Pero celebro los extraordinarios y maravillosos días que he convivido en este puerto. Su ambiente. Su gente. Sus inquietudes. Y la amistad. Marcho con el corazón abierto y dolido por las amistades estupendas que se quedan. Y marcho con ganas y ánimo de volver algún día.
Pondré rumbo a Mallorca, para asistir al encuentro de Cabrera de la semana próxima. Me hace ilusión Cabrera porque marcó un hito importante en uno de mis cruceros. Luego navegaré Ibiza, Formentera, Alicante, Tabarca, Santa Pola, y para el sur. El sur. Siempre el sur. ¿Qué tiene el sur?.
A finales de julio arrumbaré en Cartagena, para esperar a la parte de la flotilla que navegaremos Marruecos, que bajarán sus barcos en la última semana. Y me hace ilusión esperarles.
El Garraf ha representado mucho para mí. Telémaco ha estado estupendamente atendido. He de agradecérselo a todos aquellos que me han ayudado. Jaume, Tomás, Luis Vicente, Carmen, Antonio, Mariano, Ángeles, Jacqueline, Josep, Carmelo, José María, Adolfo, y seguro que muchos más que me dejo, no por ingrato, sino quizás por mayor, y la memoria me falla, pero que les estoy igualmente agradecido. Tantos y tantos proveedores, y ya amigos, que me han ayudado a hacer realidad este proyecto. Gracias a todos vosotros.
Y agradecer también, sin ellos saberlo, los ánimos y sana envidia de
Namibia, Prati, Cap Tres, Captain Teach, Bahía las Islas. Todos ellos buenos amigos, y mejores mentores. Los mares que ellos surcan marcan las estelas de mis deseos. Son ellos mis ídolos en la mar. Gracias.
