La acabo de terminar de ver, relajado, en el silencio de la noche, con cascos puestos, en la comodidad de mi casa, y si, es fabuloso, aunque terrible sentirte tan culpable y tan inútil...
De lo mejorcito que he visto en películas documentales en mucho tiempo, por la fotografía, y por el simple, sencillo y bien trazado mensaje.
Por cierto, a todos nuestros Cofrades amantes de la vela, al final lleva premio, cuando empiezan los créditos
IMPAGABLE
