Andaba escuchando esto y quiero compartirlo con las cofradesas, y como no, brindar por nuestro bendito género el femenino. Somos más pasionales, más buenas y tambien, claro, más malas malísimas. Entre nosotras mismas (algunas) más territoriales,´más hipócritas y más solidarias, somos madres, hijas, hermanas. Pa qué nos vamos a engañar somos una bendición pal género masculino
Eso sí, las chicas malas somos las mejores
