Imagino que lo pasatéis genial


Tuvimos buen viento y nos fuimos hasta Villajoyosa donde disfrutamos de una estupenda cena tras la travesía.
Al regreso al pantalán había llegado un barco que atracó a nuestro lado, cuyo patrón venía en solitario también desde Alicante: tras todo el día a solas disfrutando del mar, el viento y un manguito del circuito cerrado de refrigeración de su motor, tenía ganas de charla. De modo que se lió la cosa y acabamos de copas a las 4: 30
Por la mañana, con uná cruda de aquellas

no pude más que desatrracar y trimar las velas y me vine abajo soltando hasta la primera papilla, por sotavento, claro
Y ahí es donde mi almiranta -ella no nos acompañó en la salida nocturna de cierrabares- se ganó los galones de comodora: se hizo cargo del barco y la situación y trajo el barco de regreso hasta Santa Pola sin un sobresalto y como la seda. Solo encendió el motor para entrar en la bocana
De modo que brindo por nuestras almirantas porque ellas lo valen


