15/06/2009 –
Intentando pescar.

Uno de mis sobrinos viene al barco para desayunar con nosotros. En vista de eso, mi hijo y él se van al pueblo para desayunar “convenientemente”

mientras Jorge y yo vamos preparando el barco. La intención es llegar a Canet de Berenguer, al norte de Valencia, pero mi hijo y mi sobrino se entretienen por ahí haciendo la compra y aparecen a eso de las 11:15, con lo que las cincuenta y tantas millas previstas se nos hacen un poquejo largas. Sobre todo teniendo en cuenta que el viento, para no perder la costumbre en este pugnetero Mediterráneo, nos vendrá de proa.
Decidimos entonces ir a Gandía, que está aquí al lado como el que dice, tomándonoslo con calma para intentar pescar otras caballas, si fuera posible. El problema es que no hay más puertos, si excluímos Cullera, entre Denia y Valencia. Pero el de Cullera es un río con abarloamientos nada cómodos, por lo tanto no consideramos esa opción.
Al salir del amarre la guía de estribor se queda enganchada en la orza y el barco me hace unos extraños de carallo,

ayudado por un vientecillo que mueve la popa. Me suelto dando avante, pero me confío al ciar y me vuelvo a enganchar en las amarras de un “trastor” con la orza.

Paro el motor y, a mano, echamos el Kacao avante y conseguimos soltarnos. Total, que entre unas cosas y otras salíamos de Denia a eso de las 11:45.
Intentamos dar la vela, pero o nos vamos a las Baleares o nos metemos en la playa. Moraleja: fuera vela y amigo Perkins que nos empuja a unos módicos 3,5 nudos, velocidad que escogemos para el intento pesquero. ¡JA!.

Ni un picotazo.
Ensalada para comer y picoteos varios. A las 15:30 entrábamos en el Náutico de Gandía, donde nos dan un amarre muy cómodo por 41,13 Euros. He de decir que está en pleno pueblo, con lo que los aprovisionamientos son muy fáciles.

Por otra parte, la de la oficina que nos atendió es de lo más seco posible. Creo que necesita “All-Bran”.
A ver que pasa mañana.