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Antiguo 18-06-2009, 19:34
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Pirata pata palo
 
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Predeterminado Re: El hombre que cabalgaba las botellas o de cómo sería el mejor chaleco hidrostátic

Por favor, que nadie albergue dudas. El N2 disuelto durante la inmersión en la sangre del buceador no influye en su flotabilidad. Esto es un hecho inapelable.


Todos los buceadores conocemos el proceso, lo refiero aquí para aquellos no buceadores que tengan curiosidad:

La ley de Henry nos dice que a una temperatura constante, la cantidad de gas disuelta en un líquido es directamente proporcional a la presión parcial que ejerce ese gas sobre el líquido. Lo que aplicado a cuando realizamos una inmersión significa que la cantidad de nitrógeno (en adelante N2) que se disuelve en nuestra sangre va a aumentar conforme sea mayor la profundidad a la que nos encontremos (ya que el regulador nos suministra el aire de la botella a presión ambiente) y seguirá aumentando mientras continuemos bajando a más profundidad debido a que nuestra sangre, en esa situación, es un líquido insaturado, es decir, admite más gas en disolución. Si detuviéramos nuestro descenso y permaneciéramos estáticos a una determinada cota, el N2 del aire que respiramos seguiría disolviéndose en nuestra sangre pero no por tiempo ilimitado sino hasta que la sangre se encuentre saturada de N2. Entonces si continuásemos bajando, al aumentar de nuevo la presión del aire respirado, la sangre volverá a verse insaturada de N2 y éste continuará disolviéndose en ella. Es cuando iniciamos el ascenso desde una situación en la que nuestra sangre se halle saturada de N2 cuando, al disminuir la presión parcial del N2 que llega a nuestros alvéolos, nuestra sangre pasa a encontrarse en un estado de sobresaturación, y es entonces cuando aparecen las microburbujas de N2. Por ello debemos subir respetando unos tiempos para que esas microburbujas puedan salir del torrente sanguíneo mediante la respiración. Si la velocidad de ascenso fuera demasiado rápida, entonces esas microburbujas se harían de mayor tamaño (sobresaturación crítica), pudiendo producir daños en los tejidos al formar pequeños trombos. Así mismo, mientras nuestra sangre se halle sobresaturada, es decir, conteniendo microburbujas de N2, tampoco deberemos someter nuestro cuerpo a presiones en superficie inferiores a las que consideran las tablas según las cuales hemos realizado la inmersión (diferentes si son en el mar o en un lago de alta montaña por ejemplo). Es decir, no deberemos subir a un avión, helicóptero que vaya a superar una determinada altitud o a coger el coche y subir un puerto de montaña, dependiendo de la cantidad de N2 que tengamos en nuestra sangre.

El ejemplo de la gaseosa es muy ilustrativo: si destapamos la botella bruscamente, el número y tamaño de las burbujas que se forman es muy superior a si lo hacemos con lentitud.

Es indiscutible que el N2 disuelto en sangre como cualquier otro gas que se encuentre disuelto en un líquido no lo hace en forma de gas. Es lo mismo que si añadimos cristales de sal a un vaso de agua y la agitamos: los cristales desaparecen y la sal está presente pero no en su estado sólido previo a la disolución.

Si el N2 disuelto formase burbujas, sean del tamaño que sean, ya no estaría disuelto y estaríamos en una situación de sobresaturación. Esto es un axioma de la Física del buceo.

Pero, dado que yofloto sostiene lo contrario, existen varios experimentos caseros y sencillos que demuestran la verdad de todo lo que he referido anteriormente: añadiendo azúcar o sal a un vaso de agua en pequeñas cantidades viendo como el agua pasa de estar insaturada (mientras pueda admitir más sal o azúcar en disolución) a un estado de sobresaturación (cuando por mucho que la agitemos, los granos de azúcar o sal aparecen en el fondo del vaso)

Aplicado a un gas disuelto en un líquido, podemos coger una botella de gaseosa sin abrir (mejor si es de cristal pues las de plástico modifican su volumen según la presión interna). Con un rotulador marcaremos en el cristal la línea donde se encuentra el nivel del líquido. A continuación abriremos el tapón con lentitud para que no se derrame ni una gota de líquido. Podemos comprobar que, pese a salir muchas burbujas de gas, al final el nivel del líquido continúa siendo el mismo. Esto nos indica que el líquido no ha aumentado (ni disminuido) de volumen por tener gas disuelto. Nuestra sangre no cambia de volumen cuando tiene N2 disuelto. Aún así, podría afirmarse correctamente que aumenta su peso al tener que sumarle el del N2 disuelto. Pero este incremento sería tan insignificante que no es en absoluto relevante para la flotabilidad del buceador.


Por lo tanto, que todo el que lo dude lo tenga bien claro: el N2 disuelto en nuestra sangre no afecta a la flotabilidad del buceador. (Salvo que un estado de narcosis le obligue a ascender de cota para hacer que desaparezca, pero esto es ya otra historia)
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