Picolín, pues no hace falta ganar una pasta para tener un velerito. Hace falta quererlo de verdad (o tener mucha pasta, claro).
En gastos realmente NECESARIOS me gasto mucho (y mucho) mas dinero en el coche al año que en el barco (y eso que mi coche es un utilitario pequeño) comenzando por el seguro que me cuesta la mitad. Ahora, lo que pasa es que cuando el barco es tu pasión, te gastas mucho mas de lo que es absolutamente indispensable.
La clave, como en todo, es escoger el barco a la medida de tus posiblidades reales. Yo suspiraba por un 9 metros pero como no lo podía pagar ni en broma, pues con un 7,5 voy la mar de contento (nunca mejor dicho) y otros en un 21 e incluso mas pequeños.
La felicidad no está en el tamaño
Ánimo.
