Lo mejor que se le puede hacer a un casco de fibra es dejar que se seque por completo y expulse toda el agua salada que haya podido absorber. De hecho, a todos nuestros barcos (menos los de madera) les vendría bien pasar un par de meses al año fuera del agua. Sólo que eso es caro y nos impediría navegar.
Si el precio es bueno yo me lo quedaría. Además, tiene muy buena pinta

