Lo malo de todo esto es que irá subiendo de tono y de volumen. Los sinverguenzas salen como setas en tiempos de crisis. Lo mismo que pasaba cuando habia que cargar con el autoradio del coche cada vez que aparcabas... Dentro de nada habrá que hacer lo mismo, y en los barcos más, porque el material es muy apetecible y efectivamente, en muchos puertos... ni caso a eso que llaman seguridad.
Siento mucho lo que te ha pasado.

