Solo añadir un sentimiento, una cierta nostalgia.
Me alegra que seamos muchos, pero siento que el tiempo no de para conversar tranquilamente. Hay algunos cofrades con los que tenía ganas de sentarme, con una cerveza y tiempo. Hay algunas conversaciones a medias, hay gente a la que quiero pero casi no me dió tiempo a mantener la llamita encendida. Conocí a cofrades con los que me hubiera gustado intimar. Volví a ver a amigos que se fueron demasiado rápido...
Y lo peor es que hasta el año que viene no habrá Kdda de Cabrera.
Pero me alegra haber estado ahí. Hicimos lo que pudimos, hablamos lo que dió tiempo, y compartimos lo que había.
Hasta el año que viene.

