Cita:
Originalmente publicado por Ciclope
En lo referente a que el mercado se autoregule eso seria lo perfecto, pero para ello tiene que existir algo fundamental que es la competencia y en el caso de los amarres esta no existe, mas bien lo que existe es un esceso de demanda y muy poca oferta y lo que produce es una regulación pero al alza de los precios. No olvidemos que los puertos son concesiones de un dominio publico y por lo tanto los precios libres no tienen mucho sentido, en mi opinion la administración si deberia por lo menos marcar unos precios maximos ya que el bien objeto de negocio es de todos y tambien a de dar un servicio publico y no solo en beneficio de sus socios y concesionarios.
Un saludo, Ciclope.
|
La administración es la primera que especula con los puertos deportivos, y un claro ejemplo de ello es lo ocurrido en el Puerto de Mahón donde han primado los intereses económicos en forma de un canon mayor en favor del Estado que la actividad propia de un club náutico... por eso no pueden poner establecer una tarifa máxima, y porque no dejan de aumentar los cánones anuales que pagan los puertos deportivos... si limitan el precio a pagar por el amarrista, se quedan sin margen para poder aumentar los cánones... así de sencillo...
Por otra parte, construir un puerto no es barato y cuanto más corto sea el período de concesión, más alta será la repercusión anual del coste total de la obra y, por tanto, más caros los precios de venta y tarifas de amarre. Imaginemos que un puerto deportivo cuesta 30 millones de lereles y su concesión es por 30 años... bien, pues sólo tiene ese período para amortizar inversión y carga financiera y además obtener un beneficio... si la concesión es más larga, la repercusión se hace menor... aunque, claro, luego viene el listo que dice que como el amarre es para 50 años vale el doble... y ya la tenemos liada.
Por otra parte, está el tema de la especulación... en los clubs náuticos, teóricamente un socio puede tener un solo amarre, a menos que tenga más de un barco... pero en una marina uno puede comprar todos los que le dé la gana, mientras pueda pagarlos... y revenderlos si se los compran.
El problema no es de autoregulación del mercado, el problema es falta de oferta, por una parte, y voracidad recaudatoria e incremento desorbitad de cánones de concesión, por otra.
No estamos ante un mercado autorregulado, sino ante un mercado cautivo... al menos esa es mi opinión.



salud!!!