Ahora siento no haber hecho más fotos al principio, pero es que yo no tengo la habilidad del cofrade Pik, que es la de usar todos sus miembros en tareas diferentes al mismo tiempo, además, yo siempre tendría uno menos ¿no? Yo, con pilotar y mascar chicle al mismo tiempo, ya toco techo. Tampoco llevamos bolsillos en la bañera para guardar cosas y, como íbamos bastante escorados, no queríamos arriesgarnos a perder algo importante. Para todo teníamos que bajar ambos frecuentemente a la cabina: Que si algo de comer, de beber, café, evacuar, sacar esto o aquello...En las últimas fotos ya había pasado todo ese trajín de llamadas, estudio y comida y el tiempo había mejorado.
El tiempo estuvo muy variable: Calor, frío, viento flojo, rachas, mar llana, olas pequeñas, rociones y muchas más nubes que claros, hasta un ligero chubasco que me pilló a mí probando la comodidad de la proa y, claro, me tuve que cambiar de ropa, pero lo que se mantuvo machacón y erre que erre fue el viento de proa toda la travesía, rolando muy a menudo SSE-SSW y ¡cómo no! siempre cuando menos nos convenía. Llegando a Gandía nos metía inexorablemente en la bahía, así que le propuse a J. dar un bordo para salir, pero me dijo: "¡No, que hay que estar en Denia antes de las 23h.!" Hala, otro rato de motor hasta rebasarla.
Adjuntos 15608Creo que ésta es la de por Gandía, pero no estoy segura.
En un momento dado empezamos a oír como una sirena, venga a mirar alrededor, pero no se veía ningún barco: En toda la travesía sólo vimos un arrastrero casi en el horizonte y un velero que entraba en Gandía, pero estaba nublado y la sirena sonaba muy rara. Yo bajé a la cabina a por algo y le grité a J.:"¡¡J. que somos nosotros ¿Se nos habrá roto algo?!!" Y J., que siempre tiene la cabeza fría me dice: "Mira en el registro de la hélice". El registro está en un sitio muy incómodo y pequeño, pero como yo también soy pequeña, me puse como para rezar a Alá, sólo que mirando pa' Cuenca y al abrirlo: ¡Sí, el eje giraba loco! Es que se nos había olvidado que hay que poner la palanca del motor marcha atrás cuando se sobrepasa cierta velocidad, pero ¡qué susto! cuando aún no se conocen los ruídos de un barco.
Adjuntos 15604 Adjuntos 15605
La luna casi llena capturada en los pocos momentos que no jugaba al escondite con las nubes.
Al ser pequeña, si voy a la caña sentada en el cofre con colchoneta, como Dios manda, no veo más que el barco y me gusta ver mar delante de la proa, así que me sentaba encima del respaldo y apoyaba la espalda en las barras del bimini y después de varias horas así me di cuenta de lo duras que son y, aunque intenté ponerme una toalla que se caía continuamente, el mal ya estaba hecho: Al día siquiente tendría la espalda machacada. A J. le dije varias veces que se pusiera una gorra, que el bimini, el nublado y que él sea moreno no era suficiente para tantas horas, pero me dijo que no le mandara tanto, que le recordaba a su mujer, así que al día siguiente parecía un torrat.
Adjuntos 15606 Adjuntos 15607
Avistando Denia y el Cabo de la Nao con el faro encendido y el ferry
Mañana sigo.