23/06/2009 –
Otra reunión familiar
A las 08:30 estábamos saliendo por la desembocadura del Jucar. Teníamos solo 25 millas hasta Denia, así es que tranquilidad. Con llegar a comer es suficiente.
De la navegación poco puedo decir. Motor con mar plano y ninguna anécdota. Vemos al Balearia que llega desde Ibiza poco antes que nosotros, lo que nos garantiza una entrada tranquila.

No obstante hay un tráfico considerable de todo tipo de barcos de recreo. Pero no hay pegas.
Llamo al Club Náutico y me asignan el mismo amarre que la vez anterior: el 922. Según llego me pongo en contacto con mi mujer.

Aparece en menos de media hora con mi nieto.

Me encanta ver a esa miniatura de hombre en mi barco. ¡Es tan pequeño!. Se planta ante la rueda y empieza a moverla de un lado a otro. Su cabeza no llega al eje. Dice: “es muy gaje (grande) abuelo”.
Baja al interior, notando la enorme altura de los peldaños para sus piernecillas. Lo recorre todo. Lo mira todo. En fin, que se me cae la baba, como puede notarse incluso en este pobre escrito.

Tomamos una cerveza y nos vamos a comer a casa de mi cuñada, que vive allí. Mi nieto se cabrea conmigo, porque le había dicho que íbamos a dar una vuelta. Le digo que después, cuando el viento caiga y, más o menos, se conforma.
Total, comida familiar, cena familiar, y a dormir.
Mañana intentaremos llegar a Santa Pola, pero se prevé viento fuerte (como no de proa)

. Nos decidimos a salir prontito para llegar a eso de las 18:00 ó 19:00.
Ya se verá.
