24/06/2009 –
Continuando el transporte
Efectivamente a las 07:50 salíamos de puerto. Nada de viento. Nada de olas.
Avanzamos a unos 6 nudos. Doblamos los cabos de San Antonio y de la Nao y arrumbamos hacia cabo Santa Pola. No obstante nos planteamos que, tal vez, podíamos recalar en Alicante.
A eso de las 14:00 se empieza a levantar el viento. Totalmente aproado.

Hay un velero de bandera alemana que navega a vela con nuestro mismo rumbo dondo bordos como un loco. Le adelantamos y en un par de horas le vemos muy a popa. Tal vez están divirténdose

y me gustaría estar en su situación, es decir, no tener que volver forzosamente a un lugar determinado con fecha máxima de llegada.

Es el fallo de todas mis travesías. Parece mentira pero, aún estando jubilado, tengo siempre cosas que hacer que no admiten espera y los fines de travesía terminan siendo el transporte de un barco a un lugar inexcusable.

Esa fue la razón de poner en venta mi amarre; tener la libertad de dejar el barco en cualquier sitio en el momento que sea necesario.
En fin. Filosofías aparte el resto de la singladura se realizó sin problemas. Pero cuando llegamos a Santa Pola, a las 19:30, estábamos hasta el moño de tanto motor y tanto viento de proa.
Nos fuimos a cenar por ahí, charlamos un poquito en la bañera con unas copichuelas y a dormir.
Mañana se espera viento mucho más fuerte (de proa, claro

) en Palos y queremos llegar a Cartagena, donde se incorporará de nuevo maese Barbablanca.
A ver que tal se nos da.
