El amanecer en Es Trenc, como siempre, una delicia (con cafetito incluído en el chiringuito de la playa

)
Otro clásico: gorronear la cena en el "Blue Walky". Y no es por la cena (que también...), sino porque uno se siente como en su casa, y eso es de agradecer SIEMPRE)
Aquí el gusiluz que nos calentó las barriguitas (también en Cabrera, pero no tengo fotos. Diossssssssss esas alubias con chorizo!!! Cómo nos templaron el estómago, y cómo nos ambientaron la estrellada noche Cabrerina)
...........y hasta aquí puedo leer (Kiko Ledgard dixit), porque no son horas y necesito dormir. Mañana pongo el trocito que falta.

Embat