Sí has tenido suerte,
Costapino, porque a mi en muchos menos años ya me ha pasado tener que salir cortando a las 4 de la madrugada, concretamente en las islas Columbretes.
Cuando se puso la noche la mar estaba totalmente en calma, pero de pronto saltó un nordeste de 40 nudos que nos llevaba irremediablemente hacia las rocas de popa.
A pesar de haber calculado a ojímetro el borneo, nos dio mucho yuyu verlas ahí tan cerca, tanto que mientras levantábamos el hierro manteníamos los motores avante para no movernos del sitio.
Una ronda para todos los cofrades
