Ya sé que mi "singladura descabellada" ha sido sólo un paseillo torero para los verdaderos lobos marinos de esta taberna, pero para mí ha sido una aventura y lo he pasado de pecado. El titularla "descabellada" es más bien una ironía, aunque algo insensatos sí hemos sido y nos podría haber pasado cualquier cosa.
Lo cierto es que no tuvimos ni muy mal tiempo, ni se nos estropeó nada, ni vimos a la Guardia Civil, ni nos secuestró una patera, ni tuvimos que pedir socorro, ni ningún percance digno de mención y quizá sea mejor así,
Cofrade Ojotuerta, gracias por tu narración


pero de "paseíllo torero", como dices al final, nada de nada. Me ha gustado leerla precisamente por lo contrario, porque tiene el sabor de la aventura; y es que cualquier singladura es una aventura (sobre todo para los que no somos aún lobos de mar



).
Que no te falte aventura y que el Embolic te lleve bien lejos.
Salut i

