Con que poca cortesía tratas el tema del amarre de cortesía, Gracy.
Este invierno estuve en La savina de Formentera amarrado y no me quisieron cobrar. Al dia siguiente estuve en Ibiza en el pantalán del paseo y tampoco me quisieron cobrar. Era invierno, no había nadie, y fuimos lo más educados que supimos.
Pretender ese mismo tratamiento en verano es simplemente utópico. Yo confieso haber molestado en la bocana de Marina de Botafoch de Ibiza hasta conseguir un amarre. Y por supuesto pagando. Pero es que en agosto hay diez veces más barcos que amarres. Y si la gente pudiera amarrarse de cortesía aquello sería de locos.
Lo que me llama la atención es que algunos crean que el amarre de cortesía es un derecho. Me gustaría saber eso en que regulación se ampara.
En fin, sería de agradecer que las sillas volvieran al suelo, y se tratara cortesmente la cortesía.

