Kurt, cuando trabajamos sabías comunicar como nadie. ¡Y en situaciones duras y comprometidas te viste!. Y sabes sobradamente cómo salir de ésta.
Y luego, cuando hayas "resucitado", tomaremos unas copas en Altea. ¡Y hasta celebraremos una de tus fiestas. Pero esta vez vestidos de blanco.
