Ups! Casi se me pasa! No tienes que agradecer nada, pues como te dije, es un placer compartir el mar con quien realmente lo desea. Lo único que realmente me supo muy muy mal, fue que no hiciese viento... de esta te paso a tu hijo a la fe verdadera fijo, y ya empezaría a pensar cosas raras, como en meter estais y trapos a una caña de pescar. Por esta vez has tenido suerte...
Un saludo!!

