Estos días, o mejor dicho el último mes está siendo raro, muy muy raro.
Siempre me ha gustado salir a navegar en solitario. Y también he pasado horas, días e incluso semanas enredando en mi barco también solita en mi barco, nunca he echado a faltar la compañía, todo lo contrario, a veces incluso se me hacía algo pesado. Cuanto más te acostumbras a estar contigo mismo, menos necesitas de la gente que te rodea. Todo esto no quiere decir que sea antisocial, no. Tengo un trabajo con el que se trata con mucha gente, la pandilla, algún que otro churri de cuando en cuando…
Pero desde hace aproximadamente un mes cuando pienso en mi barco me invade una sensación de soledad desconocida, que hace que no quiera ir al puerto, y la verdad es que no entiendo por qué, sólo sé que no me apetece estar sola allí, porque temo que al hacerlo me sentiré más sola aún de lo que imagino.
Claro que tengo amigos allí, y que me podría llevar a los churris, pero no es lo mismo. A veces es mejor pasar un día navegando con gente que comparta la afición que pasar un día romántico con parejas o colegas que esto de navegar se la traigan al pairo. Nunca me ha pasao algo así. Bueno alguna vez que otra, pero solo momentos puntuales que enseguida pasan, pero llevo días que no se me va esta puñetera sensación. Y me da por pensar lo bien que estaría contar con un amigo o amiga de aventuras, planificar salidas, compartir después ratos en la bañera para comentar y reir los incidentes del día y… pufff me da bajón y me planteo eso de compartir mi barco con una persona fija, o a las malas si esta sensación sigue deshacerme de él
Siempre he sentido una envidia sana por esas parejas de navegantes que se ven tan compenetradas compartiendo una afición, ya no solo las parejas sentimentales, sino los amigotes que suelen salir siempre juntos. Pero ahora la envidia sana se multiplica por 100 y me gustaría estar así
¿Es normal esto? Me refiero a personas como yo, que disfrutan de la soledad, de golpe y porrazo un día se sientan solas…La verdad es que es un corte soltar estas confesiones a mitad de la semana encerrada en un despacho, pero es que tengo el día cruzao y ando bastante rayada…
Joer y ya va pa un mes que tengo al Cachalote abandonao

…