LLeves una motora o un velero, toda actividad en puerto al margen de las normas, se resume al final en solo un par de palabras: civismo y consideración.
Aunque visto lo visto cada fin de semana en casí cualquier puerto, esos términos que parecen del más genuino castellano, deben de ser en realidad hebreo o ukraniano dado el poco uso que se hace, en demasiadas ocasiones, de sus significados. Esto es un poco como lo de pescar en el amarre desde la bañera del barco; muchas veces incluso he visto como amorosos padres enseñan a sus hijos esta práctica contraviniendo ellos otra norma de los puertos e incitando a sus retoños a considerar que dichas normas deben de ser para otros.
Bueno, saludos y unas

para todos.