Hola
Polen:
Hace años tuve una lanchita en un pueblo de Almería y me escapaba ahí siempre que podía. Me encantaba ir por el Cabo de Gata desde por la mañana hasta que se ponía el sol yo sola con mis pensamientos, a mi aire, disfrutando del mar y de mi soledad
Pero un verano estando ahí me pasó exactamente lo mismo que a ti, era una deshazón extraña que me alejaba del puerto y estuve varios días sin salir con la barca.
Hasta que volví con unas amigas con las que me llevaba muy bien en tierra. Ese día mis amigas me estorbaron, sentí violada mi intimidad, y me dieron ganas de tirarlas por la borda

A partir de entonces se me pasó esa extraña sensación y volví a amigarme con mi soledad en la mar.
Un día escribí sobre la soledad, te lo dedico:
Soledad
que siempre llegas
como una bendición cuando te espero
Sólo contigo mi espíritu se halla
y te abrazo en silencio
Soledad siempre apareces
como una maldición cuando te temo
porque sabes a fracaso y olvido
y se muere algún sueño..
Soledad,
cálida y fría
impasible al color de mis anhelos,
Me pierdo en mi mundo si te busco
mas si escapo te encuentro
Soledad
de voz eterna,
testigo de sórdidos lamentos,
musa de tantos versos y poemas
hoy, como ayer, te siento.
