Son millones los hilos que plantean la duda o simplemente plantean como indispensables para la navegación, los maravillosos GPS y la digitalización de nuestros actuales ploters de abordo.
Estaba aprovechando que hace un calor bastante acusado, para leer al bueno de Bernard Montesier en su libro "
el largo viaje" -Editorial Juventud-, y me voy a tomar la confianza de colgar, para la reflexión, un par de parrafos de tan buen libro:
"No había compás en los juncos del golfo de Siam, y yo no quería que se utilizase durante mis viajes-escuela del mediterraneo. En lugar de tomar rumbo 110 de Porquerolles a Calvi, mis compañeros debian llevar el timón tomando la marejada de mistral por la popa y un poco a estribor. Por la noche la estrella polar estaba medio palmo a la popa del través de babor. Y si no Había olas ni estrellas teníamos que componérnoslas con las que había a mano. Yo lo prefería así, pues eso de concentrarse en una aguja imantada impide participar en el universo real, visible o invisible, en que se mueve un velero.
Al principio, no comprendían mi obstinación por apartar el compás, ese dios de Occidente. Pero, en cambio, comenzaban a oir hablar al cielo y a la mar con el barco. y cuando la tierra azulada aparecía en el horizonte, envuelta en misterio como la veían los antiguos navegantes, algunos de entre ellos comenzaban a pensar que nuestras rigurosas técnicas, deben dejar una puerta abierta a los dioses que el mundo moderno intenta desterrar a toda costa."


