Oño! Yo no sabía que la urna se tiraba! De hecho, hace un par de años un marinero de mi puerto estaba con el salabre limpiando el agua desde un pantalán y sacó una urna con cenizas. El chico, que era un poco mariconsón, empezó a dar grititos y hacer aspavientos:
-Ay, ay, ay madre miaaaa, y que hago yo con esto ahoraaaa!!
A mi me dio un ataque de risa aumentada al imaginarme a la familia camino del ritual y al niño diciéndole a su padre:
-Papa, papa, que mese ha caído la güela
Unas cañas
