Y yo que tengo que ir a calentarme el hocico en los fogones

Tremendo relato, preciosas fotos.
Seguid contandonos vuestras andanzas y haciendonos el trabajo estival mas llevadero.
Y si encontrais mas pelos de mi bigote, por Dios guardadmelos que para mi son preciado tesoro al ser los unicos que mi maltrecha cabeza alberga.
Gracias por estos ratos tabernarios.
Salud y
