Lo de mi mujer es curioso. No se marea, es capaz de preparar comida o hacer cucigramas dentro de la cabina, cuando muchos avezados marinos se marean.
Sin embargo no soporta ni la escora ni el frío.Solución, intento ir siempre a sotavento. O eso, o comprar un catamarán.
Ahora mismo estoy en Lisboa, donde hemos traído el barco unos cuantos cofrades y, tras unos días de turismo, mañana comenzamos la "bajada" con portantes que espero nos acompañen hasta Cádiz
