Pues yo no quise buscar un nick que se alejara de lo que siempre he sido, y estuviese cerca de ni nombre. El de verdad, el del "registro", el del carnet. Por eso busqué uno que estuiviera próximo.
Y fue en el embarazo segundo de mi hija, en su casa, curioseando un diccionario de nombres. Y entonces recordé de una persona que se llama igual que yo, nombre y apellido, nacido en Barbate, físico de renombre internacional, que me contactó desde los Estados Unidos, al descubrir que otro se llamaba como él. Y me dijo que allí se "cambió" el nombre, lo "americanizó" por el de Rick. Claro, me acordé de Saramago, con su "El hombre duplicado". Y de la película "Casablanca", allí donde dice Rick aquello de "tócamela otra vez, Sam".
Y yo pensé que eso me gustó. Y decidí simplificar el de mi hombre duplicado, y adopté Rik. Y también me hizo gracia eso de "Tócamela otra vez, Rik".
Y Rik está aquí. Y ahora, en el mar, y en muchos trozos de tierra, Rik es mi nombre. Y en vez de "Tócamela otra vez, Rik" me piden "Otro crucerito de verano, Rik". Y en eso estoy.
A Rik le gusta ser serio, coherente y responsable. Dar confianza y seguridad a los que están a su alrededor. Pero también me encanta notar la alegría de vivir. Y compartirla. Por eso Rik, como sagitario, ama la Taberna. Porque es la pasión de hacerse a la mar. Como dice Altair, navegar por el mar, la tierra, por todas partes. La vida es una singladura que exige estar atento para disfrutarla y saber compartirla.
Gracias por compartirla con Rik.
