Yo estoy en tu mismo caso. Mi almiranta (no tiene ningún interés en serlo) no se marea jamás, pero a partir de 10 º de escora le pega un pellizco a la brazola que temo que me traspase el poliester.
El miedo es difícil de controlar y no se puede pretender que lo pase a base de meterse en situaciones que para ella son desagradables. Viene conmigo para que no salga solo, pero no disfruta con la navegación.
He probado dejarle el timón, hacerla participar en las maniobras, etc..
Solución: buscar días que no sean problemáticos para salir con ella en plan tripusol y dejar otros un poco mas cañeros para una tripulación que disfrute con el viento.
Líneas de vida y arnés en caso de que no haya nadie disponible.
Se trata de etender que tu gran afición no tiene que coincidir con la de ella y buscar una parcela de tiempo para cada cosa.
Salud y buen viento.
