Que pu*ada!!
Al menos nos queda el saber que en este caso la tripulación se encuentra en buen estado

, no cabe duda que siempre es lo MÁS importante
Es una pena enorme que una aventura de este calibre acabe así.
Sólo puedo animar a Ramón y Ángel a superar el shock que deben haber sufrido y recordarles, que gracias a su buen hacer y experiencia, la vida les ha sonreído en lo que podía haber sido un episodio trágico.
